Los Porora  (V).    Primitivo González (Marialuto)

Los Porora  (V).    Primitivo González (Marialuto)

Julián González Hernández, tras el “milagro” sucedido en Gata (1),  tuvo que seguir trabajando en las canteras. Pero, a partir de ese momento, a su “secretario” Primitivo lo dejó en casa al cuidado de su cuñada Cesárea García. Aquel accidente había sido un aviso premonitorio y no quería seguir tentando a la suerte

Una juventud sacrificada en las últimas Guerras Coloniales

Una juventud sacrificada en las últimas Guerras Coloniales

Relato en memoria de aquel joven anónimo portugués cuyos restos fueron hallados en Acebo en la década de los sesenta y que falleció por negarse a colaborar con las ideas imperialistas que dominaron durante siglos a las sociedades de unos países europeos en plena decadencia

Una generosidad mal entendida

El Tío Vitorio nunca le quiso decir nada a su mujer, estaba profundamente enamorado de ella y no le quería dar disgusto alguno, por ello ideó una artimaña para ver si era capaz de hacerla ver en el error en el que estaba incurriendo
Pasar más hambre que un maestro de escuela

Pasar más hambre que un maestro de escuela

Don Antonio Florido era un individuo todopoderoso en la provincia de Cáceres; como inspector de educación recorría todos los colegios de la provincia para supervisar que las escuelas cumpliesen la normativa vigente...
Crónicas del Contrabando y de Contrabandista VII

Crónicas del Contrabando y de Contrabandista VII

La casa se encontraba en un mutismo absoluto, y así fueron transcurriendo las horas; hasta que un fuerte golpe y unas pisadas en el sobrao de la casa, que hacía las veces de pajar, despertó al joven Emiliano
Un vals corrido, una partida de rayuela y tabaco picado para fumar

Un vals corrido, una partida de rayuela y tabaco picado para fumar

Los adultos como Joaquín tenían por costumbre, cuando necesitaban alguna cosa, aprovechar la buena disposición de los más jóvenes para encargarles algún recado; mientras ellos seguían disfrutando de algunos de los placeres que les permitían sus ratos de asueto
Eugenio Simón Acosta, un extraordinario jurista valverdeño

Eugenio Simón Acosta, un extraordinario jurista valverdeño

Eugenio Simón Acosta, nació en Valverde del Fresno (Cáceres) en 1951 y en la actualidad preside la Junta Arbitral de Resolución de Conflictos en Materia de Tributos del Estado Cedidos a Comunidades Autónomas. Catedrático en Derecho Financiero y Tributaria en la Universidad de Navarra desde 1985, ha sido distinguido por S.M. el Rey don Juan Carlos I con la Encomienda con Placa de la Orden Civil de Alfonso X el Sabio.
Fray José Pedro Panto, un franciscano valverdeiro en las Misiones Californianas

Fray José Pedro Panto, un franciscano valverdeiro en las Misiones Californianas

Fray José Pedro Panto nació en la villa fronteriza de Valverde del Fresno en el año 1778. La gran presencia e influencia de la Orden Franciscana en Sierra de Gata, comarca en la que tenían numerosos conventos favoreció el que un joven Fray Pedro Panto se adhiriese a dicha Orden religiosa, muy posiblemente desde el convento de San Miguel ubicado en San Martín de Trevejo
¿Una leona en Sierra de Gata…?

¿Una leona en Sierra de Gata…?

De repente a la salida de una de las curvas de esa carretera apareció ante él la silueta de un animal, justo en medio del pavimento. Instintivamente pisó a fondo el pedal del freno, el coche se detuvo bruscamente; mientras un rugido ensordecedor espantó a los pájaros que se encontraban en las copas de los árboles...
Jesús Delgado Valhondo, maestro en la Sierra

Jesús Delgado Valhondo, maestro en la Sierra

Con el paso del tiempo se convirtió en co-fundador de la revista literaria Alcántara (1945), y de la Asociación de Escritores Extremeños; de la que fue presidente honorario. Trabajó como articulista para el Diario Hoy y a través de su producción literaria, llegó a recibir el reconocimiento de artistas de renombre como Juan Ramón Jiménez
Marcelino Guerra Hontiveros, el historiador oficial de Gata

Marcelino Guerra Hontiveros, el historiador oficial de Gata

D. Marcelino Guerra Hontiveros es el demiurgo de las obras literarias sobre las poblaciones de nuestra comarca. Su libro Apuntes Históricos acerca de la Villa de Gata publicado en Salamanca en 1897 es una obra literaria que en su simpleza explica perfectamente la historia y las costumbres de la Villa de Gata
Sixto López López, un valverdeño en la judicatura  del Estado

Sixto López López, un valverdeño en la judicatura del Estado

Intervino en muchos procedimientos de gran impacto mediático para la época como el Caso Sofico, el encarcelamiento de Eleuterio Sánchez El Lute, el recurso de la sentencia de legalización del Partido Comunista de España (donde su voto dirimente como Presidente de Sala fue decisivo), supervisión del proceso electoral de 1977, la legalización de Herri Batasuna en 1985, su intervención en el Caso Nani o el procesamiento del Gobernador Civil de Cáceres
La leyenda del hermafrodita de la Villa de Gata

La leyenda del hermafrodita de la Villa de Gata

El médico ha confirmado con su exploración lo que era vox populi en esta villa de Gata, y es que su novio, aquí presente, adolece de una anomalía sexual que le impide procrear; ya que padece de hermafroditismo...
La divertida historia de un fraile pecador

La divertida historia de un fraile pecador

Fray Juan Bautista aprovechaba sus correrías evangelizadoras y el confesionario para hacer reales los pecados soñados de sus penitentes, es decir: aprovechaba que las mujeres le confesaban sus pecados de deseo para suprimirles el deseo cometiendo el pecado con ellas.
Dos milagros, ¿o no?

Dos milagros, ¿o no?

Cien años después de que Pablo Pérez fundara el convento del Espíritu Santo en Hoyos, como ha narrado muy bien en estas páginas Jesús Carlos Rodríguez Arroyo no sé si con ese nombre o el más coloquial de Chuchi del Azebo, acaecieron en él dos sucesos que los creyentes calificarán como milagrosos y los escépticos como teatrales
Una historia de San Martín de los Vinos

Una historia de San Martín de los Vinos

El tío Felipe tenía por costumbre hacer un breve receso a media mañana en su trabajo para acudir a una de las muchas boigas de vinos y así refrescar el gaznate abrasado por el calor de la fragua
La hebraica Gata y Nebrija

La hebraica Gata y Nebrija

Mosé de Gata era un pretigioso dayyan judío de la aljama de Coria sobre quien recayó la desagradable obligación de llevar una mala noticia a sus hermanos de Fe de la Aljama judía de Gata
Los ingleses nos quisieron robar las cerezas

Los ingleses nos quisieron robar las cerezas

El villamelano don Andrés Jerez, en su condición de canónigo más antiguo, convocó a sus compañeros del cabildo mirobrigense para reunirse en San Martín de Trevejo que estaba protegido por las tropas inglesas del Regimiento 11 de Dragones Ligeros...
Un amor desgraciado

Un amor desgraciado

Existe un romance que responde a un hecho desgraciado de nuestra historia comarcal. Los años finales del reinado de Enrique IV fueron de total desgobierno. Fueron los años en los que, como diría un cronista en época de Carlos V, “quien más podía más tenía”.

Telesforo Torres González, cuarenta años al servicio de la sanidad extremeña

Telesforo Torres González, cuarenta años al servicio de la sanidad extremeña

Fue un profundo amante de Torre de don Miguel y de Sierra de Gata y siempre le preocupó la situación de la comarca y de su población de origen. Tiene el gran mérito de haber sido el responsable de la recuperación y restauración del Rollo jurisdiccional de Torre de don Miguel, que había sido destruido el 17 de enero de 1922 por un huracán
Confesiones de un maqui

Confesiones de un maqui

Elisardo se quedó pensativo un buen rato no daba crédito a lo que le estaba contando aquel hombre enigmático que no tenía nada que perder pues dentro de unos días lo iban a fusilar. No quiso seguir preguntando y ni tan siquiera quiso seguir en compañía de aquella persona...
¡Qué vienin los Maquis!

¡Qué vienin los Maquis!

Jesús, su mujer, Ezequiela, y sus dos hijas estaban a punto de comenzar la cena, cuando de repente sonó el teléfono que estaba en la habitación contigua...
Fausto Cantero Roncero: De Villasbuenas de Gata a la Ciudad de los Concilios

Fausto Cantero Roncero: De Villasbuenas de Gata a la Ciudad de los Concilios

Don Fausto fue un gran enamorado y defensor de Villasbuenas de Gata y siempre que podía hacía propaganda del baño de la Cochina, recomendándoselo a todos los enfermos que conocía; en Toledo siembre tenía una botella con el líquido elemento de ese lugar
Felipe Camisón Asensio, un torreznero universal amante de su tierra

Felipe Camisón Asensio, un torreznero universal amante de su tierra

Natural de Torre de Don Miguel, con su muerte se marchó una de las personas que más ha hecho por la provincia de Cáceres y en especial por el desarrollo y la integración económica y social de Sierra de Gata en el contexto de extremeño.
Víctor Berjano Gómez,  un mañego Presidente de la Diputación de Cáceres

Víctor Berjano Gómez, un mañego Presidente de la Diputación de Cáceres

Fue un político polémico al que ciertos medios de comunicación como Unión y Trabajo acusó en 1934 de armar a grupos de facinerosos vinculados a un sindicato fascista que él había fundado para que combatiesen a las masas obreras en la localidad de San Martín de Trevejo
Daniel Berjano Escobar, de Asturias a la indómita Sierra de Gata

Daniel Berjano Escobar, de Asturias a la indómita Sierra de Gata

Ramón Menéndez Pidal ensalzó su labor como intelectual en la Revista de Extremadura, fundada y dirigida por Daniel Berjano hasta su suspensión en 1911: «ejemplo de espíritu de observación, despierto a todo lo interesante que le rodea, tanto más estimable en medio de la indiferencia mental que entre nosotros predomina»
Una fanfarronada bastante cara

Una fanfarronada bastante cara

Con un andar que evidenciaba su estado etílico salió por la puerta de la taberna; mientras el Tío Julio se asomaba por el ventanuco intrigado por ver que haría semejante individuo...

Los fuegos de San Periquín

San Periquín, cuando la gente adivina el tiempo de todo el año venidero. San Periquín, el día en que los novios, antiguamente, iban ante la ermita del santo a encender dos velas en la piedra de la puerta y allí se prometían amor y fidelidad de por vida. ¡Qué pocos mozos y mozas seguían todavía la tradición, como si lo de ser fiel ya no fuese de recibo!
¿Por quién doblan las campanas de Salvaleón?

¿Por quién doblan las campanas de Salvaleón?

Con el final de la historia de Fran se produjo un silencio sepulcral y nadie quiso decir nada. Un tenso escalofrío les recorrió a todos por el cuerpo, hasta que Nacho rompió ese silencio que se respiraba en el ambiente y dijo ...
La casa encantada

La casa encantada

Llevaban dos horas en una de las orillas del regato del Carrobispo esperando el poder entrar por la zona del huerto a una de las casas de la calle del Palacio en Acebo. Era una casa especial, se rumoreaba que se encontraba encantada y que el espíritu de una mujer que fue ajusticiada por la Inquisición merodeaba por sus estancias

Ensabanaos

Oculta su personalidad bajo una gran sábana blanca, y guiados en la oscuridad de la noche por la luz de un pequeño farol a la vez que se protegían con un gran bastón o porra, estos personajes anónimos se dedicaban a recorrer las calles de los núcleos urbanos evitando encontrarse con sus convecinos hasta llegar al destino fijado en su penitencia.

OVNIS y residuos radioactivos en Jálama

OVNIS y residuos radioactivos en Jálama

La noche se había ido echando encima y un grupo de jóvenes acebanos esperaban sentados en el recinto de las escuelas la aparición de unas enigmáticas luces que en los últimos tiempos se veían en lo más alto de Jálama...
Doctor Camisón, el médico serrano de Alfonso XII

Doctor Camisón, el médico serrano de Alfonso XII

El Dr. Laureano García Camisón y Domínguez nació el 7 de marzo de 1836 en Villanueva de la Sierra, en el seno de una familia aburguesada. La carrera de medicina la cursó con tal brillantez que el título de licenciado le fue concedido gratis como premio extraordinario y con la calificación de sobresaliente en todas las asignaturas de la carrera
Dos arrieros lagarteiros

Dos arrieros lagarteiros

Por el Puerto de Perales bajaban dos arrieros de Eljas con sus mulos cargados de los productos más variados de Castilla, que los habían obtenido mediante trueque por aquel otro que más apreciaban los castellanos y leoneses de aquellas tierras altas; el deseado aceite serragatino...
La leyenda de las cabras de la Cervigona

La leyenda de las cabras de la Cervigona

Antonio y Timoteo llevaban un par de horas andando desde que salieron de Acebo; atrás habían dejado el Pozo del Tío Borracho y el Regato Pedrero en un día que prometía ser de los más calurosos de un tórrido verano....
Historias de usureros, prestamistas y gente necesitada

Historias de usureros, prestamistas y gente necesitada

Parecía que la suerte cambiaba, incluso Emiliano tenía previsto cruzar a Portugal para hacer uno de sus tradicionales negocios y así poder devolverle a la tía Simona los intereses y el dinero prestado. Pero transcurridos quince días desde que éstos recibieron el préstamo...
L´ elmita i la mujel d´escuru (I)

L´ elmita i la mujel d´escuru (I)

Toas, toitas las tardis, sin escabullilsi ni tan siquía una, passa al renti desti mesón la señoa María Dativa. Arrebujá enun mantón de jilu negru, ató metel callina alanti ajila, cenachu d´espartu achucháu, amachambráu al su brazu. Si, si, por´aquí delantri mesmu, acá i quandu, caminitu l´elmita el Corderu.

 

El bestardu las sieti cabeças (i VI)

El bestardu las sieti cabeças (i VI)

Mentris el tren jecha una paraina enus´Oyus, güerbu un ratininu p´arrematal la estoria del bestardu las sieti cabeças. Queosi el relatu nel muséu dela Cia, anti el´aturruyu del Rei, jartu d´estrebejilis, sin sabel cumu desampuchal el´acertón. ¿El´eroi es el muchachu Fernandu o es el nombráu Fermín Sacasebus?

¡El Tren! Camino de hierro de la Dalmacia (I)

¡El Tren! Camino de hierro de la Dalmacia (I)

La primera referencia oficial de un ferrocarril cuyo trazado de vía atravesaba Sierra de Gata, data del año de 1888. Se trató de la línea de Ciudad Rodrigo a Cañaveral, pasando por el Puerto de Perales, atravesando la provincia de Salamanca en 40 Km de longitud (de Ciudad Rodrigo a Puerto de Perales), y la provincia de Cáceres, en 60 km de longitud  (de Puerto de Perales a Cañaveral), con un total de 100 km de longitud

 

El bestardu las sieti cabeças (V)

El bestardu las sieti cabeças (V)

Queósimi enreáu el acabaeru desta guapa leyenda, que aconteció velequí celquina, enas Sieti Juentis. Sos recueldu a tos que pa quandu s´á iu el Felnandu, un salteaol caminus, que chamaban cumu el Sacasebus, queó veleí azonchau cun toa la su panda bandíus, dela que era el manijeru. En viendu fenecíu el bestardu, en sieti carrus apossarun las sieti cabeças arrebanás delus´us sieti pescuezus i llevarunsilas al Rei. Relatarunli, a la su Majestá, cumu ubun de jazel, frenti ala temía bestia, i cumu chocolis l´estraña astitú dun muchachu que, juntu a tres perrus, agilarun cagalerosus laera abaju. Pa quandu golvió Felnandu estaba el Sacasebus artu d´atontal lus oyíus a tol puebru cun gabelas. I assín acotina esta estoria

COSINAS DELA NUESTRA SIERRA  El bestardu las sieti cabeças (IV)

COSINAS DELA NUESTRA SIERRA El bestardu las sieti cabeças (IV)

Una ves que Felnandu ajincó ala selpienti las sieti cabeças, jue en cata dela su gelmana i del amol desta, el giganti Canchal. Era la su entención jazel gabilla cunellus i tamién convial-lus ala su boa. Peru, velequí que, ena su abentá, un novu presonaji cuelasi ena estoria pa quitali monta a aquel entrepiu muchachu.

 

COSINAS DE LA NUESTRA SIERRA    1713. Alchibu lugal l´Acebu (V)

COSINAS DE LA NUESTRA SIERRA 1713. Alchibu lugal l´Acebu (V)

Nel su cumprimientu, por Juan de Práu i Láçaru, cumu tal escrebanu l´Ayuntamentu l´Acebu, saco-si l´alchibu, enque allaba enssientu, una copia en´onci fojas útilis, sisnás i filmás de don José dela Cueva i Práu, escrebano dela ciá de Prasenzia, dela estrución espedía nel añu pasáu de 1713, po´lu correspuendienti a lu que debin guipal las justicias, enus´arrepartimientus delus´aberis rialis. 

 

COSINAS DE LA NUESTRA SIERRA    El behtardu las sieti cabeças (III)

COSINAS DE LA NUESTRA SIERRA El behtardu las sieti cabeças (III)

Quandu Felnandu chegó a la gran ciá, aquellu paezia que veníassili p´arriba. Nunca enjamás guipó tanta genti arrejuntá yendu dun sitiu pa otru, ni tanta casa juntu a callis de tan güen anchol. Abía de to: juglaris, poetas, melcaeris, ciegus de romancis de coldel i mil cosas más asmirabris que montonabanssili ena su cabeça i nu poía ni describil. Jechó una guipaina a cumu la genti dançaba alreol varias fogueras esparramás a lu lalgu las callis, peru las sus caras más que jolgoriu denotaban cieltau angós, descalientu i ajuncu

COSINAS DE LA NUESTRA SIERRA 1682. Serragatinus cun dehtinu Cilipinas

COSINAS DE LA NUESTRA SIERRA 1682. Serragatinus cun dehtinu Cilipinas

Oi voi a cuntarbus l ́estoria de cumu el pairi frai Franciscu de Santa Catalina, definiol i procuraol dela probençia San Gregoriu Masnu de Cilipinas (Hilipinas), píi que déssili lus papelis pa embalcá cun cincuenta i seis relihiosus franzihcanus a essas ihlas, cuia lihta presenta frai Alonsu de Garrovillas, cun nazencia en ́Algarrobillas (Garrovillas), obihpáu Coria

COSINAS DELA NUESTRA SIERRA  El behtardu las sieti cabeças (II)

COSINAS DELA NUESTRA SIERRA El behtardu las sieti cabeças (II)

Subiossi el gelmanu a lu artu dun naranju i, a l´inti, emprincipió asoplal el vientu cun tal juerza que paecía que l´arbú juera a salilssi dela tierra. Las ramas remuvíanssi dun lau pa otru cum´un entenguerengui. Caiérunssi toas las naranjas i encruso munchas delas fojas, peru Felnandu s´apercolló juerti, pa nu ajozical, i sintió cumu lus sus perrus ladrarun jasta que calmossi el vientu, salbándussi,  ábati, dela caía

COSINAS DE LA NUESTRA SIERRA. 1545. Una erencia endi las´Indias a Villasgüenas.

COSINAS DE LA NUESTRA SIERRA. 1545. Una erencia endi las´Indias a Villasgüenas.

Una mostra más de serragatinus, que jizun fachenda enas acullosas tierras dela Nueba Ehpaña, é esti autu defuntus, cumu tehtamentu dau por´Alonsu Morcillu, qu´ubu nacencia en Villasgüenas, ena Sierra Gata, que feneció siendu veçinu la ciá d´Antequera de Oaxaca. Méhicu (2). Nél echa dalgunus delus sus bienis a su ija María Alonsu. Pa fe i filmi ejecución, va sisnáu i filmáu, amás, pol don Miguel Lopis de Legaspi. 

COSINAS DELA NUESTRA SIERRA El behtardu las sieti cabeças (I)

COSINAS DELA NUESTRA SIERRA El behtardu las sieti cabeças (I)

Un cabreru d´Acebu contomi un día esti relatu que, sigún él, rutaba polus sombríus jocinus la Sierra. Diba i benía cunus cantarinis vientus del sur, al dolondón lus chocallus i al timiu tilineal las campanillas. Lu sembrarun lus mochilerus portuguesis enti tomillu i brezu, nessi cortu resuelgu quedá el dehcansio lu prohibíu. Hombri palcu nas sus parabras, i mu amigu de monosílabus i frasis coltas. Dedicomi el juhtu brevi tiempu quele premitió un´essaustivu resumin, sin aclaralmi si tratábassi de cuentu, leyenda o romanci. Un machu cabríu, de sonoru cencerru, que topaba a otru más nuebinu i jaquetón, rompió l´encantu de l´encuentru, enrolándunus nuna rehíla d´imáginis bucólicas.    

 

1765. Lus nobris l´Acebu  nu quiein apechal
COSINAS DE LA NUESTRA SIERRA

1765. Lus nobris l´Acebu nu quiein apechal

Del día 2 de diciembre de 1765, abemus cohtancia l´emprencipiu dun preitu litiháu pola Hustizia, Rehimentu i Ayuntamentu l´Acebu cunus ijusdalgu del dichu lugal, sobri la negatiba  destus úrtimus a apoquinal pol ciertus repartimientus

 

COSINAS DE LA NUESTRA SIERRA África ena Sierra (i III)

COSINAS DE LA NUESTRA SIERRA África ena Sierra (i III)

Aquella nochi el tassi de Franciscu Estavel ralidó su primel viahi a nenguna palti. Izin lus del puebru que quatru pasaherus, desconocíus pa ellus i cuyus rohtrus nu juerun bihtus, diban vozeandu unus cantaris estrañus de rismus africanus, nuna insólita meloía acompasá de palmah i bongus. Pol entri lus crihtalis delas bentanillas l´escoba del cielu sirbó en tonu de yass.

COSINAS DE LA NUESTRA SIERRA África ena Sierra (I)

COSINAS DE LA NUESTRA SIERRA África ena Sierra (I)

Quea pol un inti, don Silvestri Paraqué, la sala, p ́achergarsi a l ́alcoba d ́al láu i sacal, dunbotelleru chiquininu, de maera, una botella de vinu, que descorcha. Embroca suavementi un poquinu del tintu nun vasu, que reposaba pacienti nel basal, i lu poni al escontralús pa vel mehol la su colol brillanti, rubí intensu, endispués lu acelca a la su narí i, al cabu, lu cata cunun buchi chiquinu, que déhali frutosiá maura i especias. Confirmáu el güen estáu de l ́etílicu, se dirigió p ́andi queó Julia, ofreciéndoli el vinu. 

COSINAS DE LA NUESTRA SIERRA África ena Sierra (II)

COSINAS DE LA NUESTRA SIERRA África ena Sierra (II)

Al barruntal estu úrtimu, don Silvestri Paraqué canteó la su cabeça cumu jeríu polun rayu. Sentiossi el palpital rapiu del su coraçón i nu púu evital una miraina de desafíu qu´obrigó a bahal la su cabeça al úrtimu entrelocutol, vihtima del su desatinu. Nu era gustosu paná delus motis. Bastanti era huchealssi Silvestri, cumu las´alimañas i las matas del campu, cumu pa qu´agora huessi a quealssi cunun apóu. Peru nu paró el su ahilar. Nu estaba pa gromas presonalis quandu, pol una enyiná ahena, poía esmoronalssi un emparehamentu de güena genti

COSINAS DE LA SIERRA La jesa el Fresnu (i III)

COSINAS DE LA SIERRA La jesa el Fresnu (i III)

Endi antigu lus veçinus el Fresnu, qu´es aldea Gata, tien porfía pola Jesa Boyal polque el Conçehu Gata hazi las sus oldenanças al su favol, sacando provechu de quantu quiel enmendal i farrugal delas viehas.  Presúmissi qu´unas contradecían a las algotras, faratándulas, peru escambiándusi cumu nesedarias i cumplideras al Concehu la Villa, pal su regorçu, i essu achipotó de jielis a lus veçinus l´Aldea. 

COSINAS DE LA NUESTRA SIERRA La Jesa el Fresnu (I)

COSINAS DE LA NUESTRA SIERRA La Jesa el Fresnu (I)

Que por palti el Procuraol el Conçehu la Mesta abía síu demandáu el Conçehu la Villa Gata i labraoris del lugal Calçailla, c´abían queáu labrá i sembrá la Jesa el Fresnu sobri el rompimentu d´ella, sigún conteníasi na dicha demanda

COSINAS DE LA NUESTRA SIERRA. El pahtol i la loba

COSINAS DE LA NUESTRA SIERRA. El pahtol i la loba

La loba ergullosa levantó el su jopu, conun ansia grandi dio tres güertas al reil  i nu púu henchil na. A l´otra güerta que dio, sacosi la cordera branca, ija la oveha churra,  ñeta de la orejisana,  la c´abía el pastol, meyu ascondía, pal domingu Pascua

Cosinas de la nuestra Sierra. L´elmitañu Jálama ( i II)

Cosinas de la nuestra Sierra. L´elmitañu Jálama ( i II)

Mírami bien elmitañu, fiju pa los mis ojus. ¿Paeciti c´ubi, esti que ties delantri,  cara bobu?. Namás que ties fíhalti nesti facu Arbaceti, nel su mangu, en meta del meyu debujás dies meyas, ca una un mueltu i veleí que mese hazin a mi pocas las rayas i quandu reluci el su filu paeci que me di, te farta unu, i yo l´igu pa onci. ¿Nu serás tu pol una casoliá essi onci?.

 Cosina de la nuestra Sierra  L´elmitañu Jálama (I)

Cosina de la nuestra Sierra L´elmitañu Jálama (I)

Restralló el ruíu secu d´un disparu i,  a continu,  el gritu jeríu d´una presona, pu nu s´empareha gemíu d´animal silbestri d´aquella facheda.  Lus dos elmanus juerun a escapi p´allá i nel suelu n´ubu caíu ni corzo, ni cielvu, perdis o jabalín, sino una probi siñoa, qu´era leñaora, cun la su saya negra, pañuelu a la su cabeça, manus rezias, el su brazu sangrentáu, el rostru branquecinu, un jaci leña pa un lau, pal otru la segureja

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