Nicasio Álvarez de Sotomayor, un anarquista cillerano dirigiendo la Falange de José Antonio Primo de Rivera

Es probable que debido al acoso al que fue sometido Nicasio Álvarez de Sotomayor, éste comenzase a alejarse de los círculos fascistas y decidiese volver a sus orígenes. Dedicándose única y exclusivamente a la política municipal de la localidad de Cilleros (Cáceres); participando activamente en las campañas a favor de los socialistas por toda Sierra de Gata
Nicasio Álverez de Sotomayor
Nicasio Álverez de Sotomayor

Nicasio nació en Cilleros (Cáceres) en el año 1900 en el seno de una familia acomodada, pero según el documento de la Secretaría de la Facultad de Ciencias Nicasio Álvarez de Sotomayor figura como natural de Moraleja.

Sus estudios universitarios se prolongaron hasta el veinticinco de junio de 1931 fecha en la que el Heraldo de Madrid, en una entrevista, anunció que en unos días se examinaría de una única asignatura que le quedaba y de esa manera se convertiría en médico.

Nicasio se impregna en esas fechas en la Universidad de los ambientes revolucionarios que circulaban por un Madrid agitado por infinidad de huelgas, no en vano en el año 1917 se produjo una huelga revolucionaria nacional en la que los dos sindicatos mayoritarios, UGT y CNT, se unieron para reclamar mejoras en las condiciones sociales y de vida de los obreros.

Su grado de implicación con el mundo revolucionario en la década de los veinte llegó a su cenit cuando el diez de octubre de 1921 se inició un proceso contra él por distribución de propaganda comunista, su abogado defensor fue don José Antonio Balbotín Gutiérrez. Este abogado de ideología izquierdista había estudiado en la Universidad Central y una vez finalizada su carrera se dedicó a defender a personas perseguidas por su ideología política y marginados sociales. Durante la Guerra Civil se convirtió en letrado del Consejo de Estado y Magistrado del Tribunal Supremo.

Debido a su formación académica y a su vinculación política en esas fechas la organización sindical en la que militaba Nicasio le convocó el ocho de septiembre de 1930 a una Junta General para la constitución del Sindicato de Sanidad donde fue nombrado tesorero.

Todos estos mítines y la actividad política de Nicasio de Álvarez de Sotomayor finalizó el 22 de octubre del año 1930 con su detención, que según el Heraldo de Madrid y el diario La Voz era el presidente, tesorero y secretario del Sindicato de Sanidad. Nicasio había sido detenido en su domicilio sin motivos y conducido a los calabozos, desde allí lo trasladaron a la cárcel de Toledo. Los diarios El imparcial, Correspondencia Militar y Siglo Futuro también informaron el 19 de diciembre de 1930 de la detención del jefe comunista y presidente del Ateneo de Divulgación Social Nicasio Álvarez de Sotomayor en un chamizo de Chamberí en poder de cuatro pistolas y varios cargadores.

El año 1931 comenzó con nuevas actividades políticas para Nicasio; ya que fue liberado el 16 de abril de 1931, dos días después de la proclamación de la República, tras una manifestación organizada por la Federación Local de Sindicatos Únicos que se dirigió a la cárcel Modelo de Madrid, y donde después de una entrevista con el Director del Centro, Sr. Elorza, fue puesto en libertad junto con otros presos político-sociales.

Nada más salir de la cárcel, el 28 de abril de 1931 el Heraldo de Madrid anunciaba un mitin de la CNT en el teatro Fuencarral para informar a sus militantes de los acuerdos a que se habían llegado y de los principios ideológicos que conformaba la CNT. En representación del Comité Nacional presidió el acto Nicasio.

Por estas fechas un joven Ramiro Ledesma Ramos empezó a sentir una especial atracción por las bases de la CNT y hasta el final de sus días intentó atraerse a esa masa sindical al seno de su organización. Según el dirigente fascista: La fuerza revolucionaria hay que buscarla donde la haya. Fruto de ese interés es la entrevista a Nicasio Álvarez de Sotomayor que publicó en el nº 11 de La Conquista del Estado el veintitrés de mayo de 1931.

Nicasio es por esas fechas un gran líder sindical en Madrid y evidentemente Ramiro Ledesma Ramos intentó atraérselo a sus filas, pues sabía que tras él vendrían muchos más. Por ese motivo intentó seducirlo por todas las vías.

El 25 de junio de 1931 el Heraldo de Madrid anunciaba en una entrevista que Nicasio Álvarez de Sotomayor, secretario de la Federación Local de sindicatos únicos y organizador del sindicato de sanidad, sería dentro de unos días médico; ya que se examinaría de una única asignatura. En la entrevista se mostró en contra de las elecciones por tener un carácter burgués. Anunció en esta entrevista que se abstendrían de votar, calculando que esa abstención sumaría unos 700.000 votos. En el caso de que se les atacase era partidario de la movilización obrera.

En julio de este año los diarios Heraldo de Madrid y Correspondencia Militar anunciaron una reunión de 300 huelguistas de la Telefónica en la calle Pizarro nº 14, intervinieron como oradores en la reunión miembros de la CNT y Nicasio Álvarez de Sotomayor, que aunque era sindicalista no pertenecía a la plantilla de los trabajadores de Telefónica. Al finalizar el acto se recomendó a todos los reunidos que no organizasen alborotos y que saliesen en calma.

La huelga de la telefónica duró durante todo el año 1931 y se convirtió en un conflicto que se extendió por toda la geografía nacional y en el que se vieron implicados todos los sectores sociales. En el mismo se utilizaron todo tipo de tácticas por ambas partes con el fin de lograr la victoria.

Además de orador y organizador, como se ha visto hasta el momento de infinidad de actos a favor de los presos, Nicasio Álvarez de Sotomayor también practicó el sabotaje como elemento inherente a la lucha sindicalista. Por este tipo de actuación fue detenido el 17 de agosto de 1931, cuando contaba treinta y un años, en la Ronda de Toledo, frente al número 18, junto a Juan Sama Fernández, argentino de veinte años, mientras colocaban varios petardos en un cajetín de registro de la Telefónica; ya que pretendían dejar sin línea telefónica a gran número de personas. Además se les ocuparon varias pistolas y cargadores completos, Nicasio por esas fechas se encontraba alojado en la calle Alhambra, además continuaba como secretario de la Federación Local de Sindicatos Únicos. Una vez detenidos fueron trasladados al campo de tiro de Carabanchel en coche blindado.

El 23 de febrero de 1932, en un artículo del periodista Federico de Urrutía (posteriormente ideólogo fascista), se anunció la aparición de TECTRA; ésta era una nueva organización dentro del panorama político sindical español que había surgido al campo de la vida social ante el peligro de una más o menos próxima revolución caótica, para estudiar todos los problemas vitales de la economía española. En definitiva la TECTRA pretendía ser una agrupación de técnicos de todas las actividades humanas, carente de todo matiz político, y que sin ser revolucionarios querían prepararse para asumir técnicamente toda responsabilidad histórica de la reorganización de la vida económica de España si elementos inconscientes llegasen a destruir lo existente sin haber previsto de antemano la sustitución de los actuales valores económicos por otros de tendencia colectivista. En el mismo artículo se recogía el dato de la expulsión de Nicasio Álvarez de Sotomayor junto al doctor Manuel Palacios, la señorita Soledad Ruiz y un grupo de intelectuales pertenecientes al sindicato de sanidad de la C.N.T. Posteriormente ellos rectificaron esa noticia y precisaron que eran ellos los que se habían separado de la C.N.T. debido a la represión y a los continuos enfrentamientos con los anarquistas de la F.A.I. (Federación Anarquista Ibérica). Según estos intelectuales los integrantes de la F.A.I. ejercían una dictadura violenta en los sindicatos cuyos cargos directivos estaban acaparados por elementos anarquistas.

El perfil de intelectual comprometido con la lucha obrera y el sindicalismo queda de manifiesto cuando en 1932 Federico de Urrutia publica un pequeño libro titulado “España ante una Restauración o ante el Comunismo”. En este libro Nicasio Álvarez de Sotomayor comparte protagonismo intelectual con Eduardo Barriobero, Rodrigo Soriano, José Antonio Balbotín, César Juarros, Victoria Kent, Julián Besteiro, E. Ortega y Gasset, Margarita Nelken, Roberto Castrovido, Emilio Palomo.

Pero la deriva fascista se había iniciado ya en 1932 a raíz de su expulsión de la CNT, así el diario Región el 28 de octubre de 1933 denunciaba que por el distrito de Cáceres, y junto a la candidatura de Ramiro Ledesma Ramos y Nicasio Álvarez de Sotomayor para las elecciones del 19 de noviembre, iba un policía.

Su vinculación con las J.O.N.S. en octubre de 1933 es ya definitiva, y no sólo por la candidatura conjunta con Ramiro Ledesma Ramos; sino porque se convierte en uno de los principales intelectuales de la citada organización. Como muestra de ello el artículo firmado con su nombre y publicado en el nº 5 del boletín de la organización, J.O.N.S. Órgano Teórico de las Juntas de Ofensiva Nacional Sindicalista, junto a Juan Aparicio y Ramiro Ledesma Ramos, en el que justifica su adhesión al nacional sindicalismo.

Los días 11 y 12 de febrero de 1934, gobernando ya la coalición radical-cedista, se reunió clandestinamente el Consejo Nacional de las J.O.N.S. en una residencia de Estudiantes denominada Luis Vives. Aunque las autoridades habían prohibido la reunión, ésta se celebró y en la misma se discutió un proyecto de unión con Falange Española elaborado por el triunvirato ejecutivo central de la organización. En representación por Madrid acudieron: Ledesma Ramos, Álvarez de Sotomayor, Aparicio, Gimenez Caballero, Guerrero y Aguado. Por mayoría se acordó la unión condicionada con Falange Española y se propuso que a las J.O.N.S se le facilitaría la labor de captación obrera dentro de una federación.

En el órgano de prensa de Falange Española en su número 7 de veintidós de febrero de 1934 se daba la bienvenida a todos los jonsistas y se citaba en primer lugar a Nicasio Álvarez de Sotomayor como uno de los camaradas más destacados de la organización dirigida por Ledesma Ramos. Bajo la disciplina de este último Nicasio había conseguido, junto a Onésimo Redondo, Juan Aparicio, Gimenez Caballero y Santiago Montero Díaz, los mayores éxitos y eficacia para la organización jonsista.

Posteriormente, en la Asamblea General de Falange celebrada el 5,6 y 7 de octubre de 1934 asistió un Nicasio Álvarez de Sotomayor que participó en la elección de José Antonio como Jefe Supremo de Falange Española y de la J.O.N.S., elegido por unanimidad.

Nicasio llevó a cabo el proceso de constitución y puesta en marcha de la obra de los sindicatos nacionales. Ello determinó una intensificación de la campaña social y además comenzó a funcionar la C.O.N.S. (Confederación de Obreros Nacional-Sindicalista). Álvarez de Sotomayor, Moldes, Olcina y Manuel Mateos habían ingresado en Falange Española procedentes del comunismo y del anarquismo. Éstos se dedicaron a recorrer los barrios proletarios en una campaña de proselitismo e incitándoles a rebelarse contra la tiranía roja.

El año 1935 es otro punto de inflexión en la trayectoria política de Nicasio; ya que en enero de ese año la prensa nacional se hizo eco de la expulsión de Falange Española de Nicasio, Ramiro Ledesma Ramos y Onésimo Redondo. El motivo de la expulsión, según Falange, era que Ledesma Ramos y Nicasio Álvarez de Sotomayor formaban parte de un grupo indisciplinado y conspirativo contra la unidad del movimiento, que realizaba infatigables negociaciones encaminadas a granjearse la protección de grupos políticos diametralmente opuestos al sentido revolucionario nacional-sindicalista. En el mismo artículo se expone una carta en la que los dirigentes de las J.O.N.S. justificaban su salida de Falange, desmintiendo su expulsión.

Nicasio continuó junto a Ramiro Ledesma Ramos durante algún tiempo como así lo confirma el anuncio de su participación en un mitin en Valladolid, que luego no se celebró, para el día 2 de marzo de 1935. Tanto uno como el otro sufrieron las iras de los grupos falangistas que los tildaron de traidores a Falange y a su jefe José Antonio Primo de Rivera.

Es probable que debido al acoso al que fue sometido Nicasio Álvarez de Sotomayor, éste comenzase a alejarse de los círculos fascistas y decidiese volver a sus orígenes. Dedicándose única y exclusivamente a la política municipal de la localidad de Cilleros (Cáceres); participando activamente en las campañas a favor de los socialistas por toda Sierra de Gata.

Después de las elecciones de 16 de febrero de 1936, que dieron el triunfo al Frente Popular, Nicasio Álvarez de Sotomayor ya firmaba como alcalde de Cilleros; aunque sería por poco tiempo ya que el Gobernador Civil de Cáceres destituyó a Nicasio Álvarez de Sotomayor como alcalde el veinte de abril de 1936.

El 19 de julio Cilleros se encontraba sin fuerzas del orden por lo que el alcalde, Victoriano Marcos Martín, solicitó al Gobernador Civil que enviase algún agente del orden para disuadir a aquellos que pretendían crear algún tipo de conflicto de orden público. Al día siguiente el carabinero Jesús Corbín entró en Cilleros no encontrando oposición; ya que los líderes de ideología izquierdista de esa localidad habían huido al monte. Pero éstos no se dieron por vencidos y el día 21 de julio se presentaron en la localidad para recuperar el poder en el consistorio y desalojar a la gestora nombrada por Corbín que estaba integrada por Félix Martín Asensio (alcalde), Leonardo Repilado Domínguez y Francisco Plasencia García, evidentemente fracasaron ante la fuerte oposición que encontraron.

Nicasio Álvarez de Sotomayor Gordillo y Aguilar, que se había unido a los que marcharon al monte, fue uno de los promotores de ese asalto al Consistorio además de colaborar en actividades como la de quemar postes de la línea del alumbrado público en el sitio de la “Huerta de Elías”, corte de líneas telefónicas, etc. Intentó también, junto a otros dirigentes huidos al monte, comandar a todos aquellos que se refugiaron en las estribaciones montañosas de nuestra serranía con el objeto de hacer frente a los sublevados, y con la esperanza de que el gobierno legítimo de la República restituyese el orden previo al golpe de estado, y de esa manera se garantizase su integridad física.

Nicasio Álvarez de Sotomayor estaba condenado a muerte desde el mismo inicio del conflicto bélico, se hubiese encontrado en “zona roja” o en “zona de nacionales” para muestra de ello las dos noticias que aparecieron en la prensa de ese año. El tres de agosto de 1936 el diario Extremadura anunció la muerte del “comunista Nicasio Álvarez de Sotomayor” a manos de falangistas locales de Sierra de Gata. Ese mismo mes el 15 de agosto de 1936 el diario el Sol informaba de la detención en Madrid de un significado fascista amigo de Nicasio Álvarez de Sotomayor. Para unos seguía siendo considerado un comunista y para otros un fascista. Si en lugar de haber sido asesinado a manos de los falangistas de Sierra de Gata, hubiese sido asesinado en el Madrid miliciano se habría convertido en otro de los numerosos mártires del fascismo español; como sucedió con sus anteriores compañeros de lucha, Onésimo Redondo, Ramiro Ledesma Ramos y Manuel Mateos.

Según un testimonio local para asesinarlo los sublevados movilizaron tropas de Falange de varias localidades de la sierra, así como efectivos de la Guardia Civil y de los carabineros hasta que consiguieron cercar a Nicasio en una casa de campo propiedad de su padre. En ese inmueble le hicieron todo tipo de salvajadas e incluso le rompieron una pierna para finalmente asesinarlo impunemente. Una vez muerto lo bajaron hasta Cilleros a lomos de un burro.