La libertad de expresión es una pesada responsabilidad por las consecuencias que acarrea para quien la manifiesta y para quien se encarga de facilitar los canales para su manifestación. 

Los responsables de iRCom, empresa editora de www.sierradegatadigital.es, han facilitado la publicación de cuantas tribunas de opinión han llegado a sus buzones de correo sin censurar, en ningún caso, sus contenidos porque siempre ha defendido la libertad individual y colectiva de la reivindicación y la responsabilidad de quien la firma. En este sentido, hemos podido experimentar cuán dañino y cobarde es el anonimato. Los comentarios enviados a tribunas e informaciones eran, en más ocasiones de las deseadas, tan insultantes que hacían imposible su publicación. Y lo más llamativo de esto, lo más triste, es que sus autores las enviaban bajo el anonimato, facilitando una dirección de correo falsa.

Volviendo a nuestra línea editorial, paralelamente, a través de sus informaciones y en los escasos editoriales y cartas de su directora, ha defendido sus propios principios: la lucha contra la despoblación, la renovación de sus habitantes a través de la llegada de nuevos vecinos desde tierras distantes, el comercio local, la defensa de los servicios públicos en el mundo rural, nuevas formas de empleo y, siempre, la agricultura y la ganadería y si éstas son ecológicas, mejor que mejor. 

Estos principios los ha manifestado claramente el genial dibujante Oscar Cañero a través de la gatina que todo lo observaba desde su tejado: el embellecimiento de nuestros pueblos, el cuidado de nuestros mayores, los servicios públicos, la necesidad de conectar territorios y habitantes, el espíritu de comarca...

Si no hay más ciego que aquel que no quiere ver; si no hay más sordo que el que no quiere escuchar nada tenemos que explicar a quienes nos acusan de trabajar para el PSOE, de estar financiados por el PP o de pertenecer a las comunas hippies más radicales.

Han ladrado, luego hemos estado cabalgando durante cerca de cinco años junto a los vecinos y vecinas de Sierra de Gata, junto a sus asociaciones y también junto a sus autoridades. Con quienes hemos estado, bien saben del apoyo incondicional de este diario a sus reivindicaciones. 

La Sierra de Gata está llena de senderos, nos reencontraremos en el camino.