El digital serragatino, un hito para la historia comarcal

El Principito en el Teso Porra Acebo. Caceres
El Principito en el Teso Porra Acebo. Caceres

Las cosas suceden porque están de suceder y ya te puedes matar, o no? –me decía un amigo desde el fatalismo de la Sierra. Siendo eso cierto, es también verdad que la respuesta, afortunadamente, quedará en el viento y la iniciativa de Sara Fontán entrará en la historia comarcal como un acontecimiento significativo, expresivo y valioso

Festejábamos a mediados de febrero del 2015 el tercer aniversario de nuestro digital serragatino cuando yo, dándole voz al Principito de Saint Exupéry, mostraba mi admiración por el trabajo constante de una periodista. Ella posibilitó que, en nuestros valles, rodeados de montañas, se pudiera cobijar un periódico. Nadie, pensaba yo, era capaz de explicarse paraqué podía servir, en un rinconcito extremeño tan pequeño, con tan poquitas casas y tan poquita gente, un periódico y una periodista.

Sin embargo Sara Fontán lo consiguió. Es cierto que más por tenacidad propia y por orgullo periodístico, que por las ayudas económicas obtenidas desde los distintos ámbitos públicos y privados. Recursos estos últimos materiales pero imprescindibles para el fin que se persigue, que más bien escasearon. 

En contraposición Sara Fontán ha mantenido, durante todo este tiempo, una consustancial capacidad para recabar artículos tanto a colaboradores de información e investigación como a personas capaces de exponer sus opiniones. Unas tribunas que no tienen desperdicio alguno y que ya las quisieran para sí periódicos de prestigio de ámbito nacional. 

Sara Fontán logró darle a este sugestivo trabajo el impulso necesario para su mantenimiento durante todos estos años y una extraordinaria utilidad, insuficientemente entendida por aquellos a los que más servía. Supo mantener un exquisito respeto a la libertad de opinión de cada tribuna, sin que escucháramos, los responsables de ellas, el más mínimo reproche o la más tenue censura. Respeto extremo que, a la directora, le costó algún que otro disgusto. Al tiempo, los artículos de información alcanzaban una frescura y un interés que nos obligaba, como si fuéramos los alquimistas impacientes de Lorenzo Silva, a una espera ansiosa, semana tras semana. 

Las informaciones se sucedían, como diría Ismael Carmona, con la capacidad y la velocidad suficiente como para unificar criterios y evitar los falsos que circulan frecuentemente por las calles de nuestra Sierra. 

Abrir, cada semana Sierra de Gata Digital, dije yo, es como sentir de cerca el olor de la labranza de la tierra o como ayudar al nacimiento de una fuente de agua clara y cristalina. Ahora que el nuestro periódico se cierra, se endurece la tierra y llegan a ajarse los terrones de la cultura de la nuestra Comarca, dejando de fluir una fuente importante de información.

Cuando algo no va como una quiere hace bien Sara Fontán en mudar la consigna. Cada vez le costaba más subir la ladera de Jálama y recoger el hielo de la Nevera para mantener frescas las sus letras. Tiene que doler cuando se te muere entre las manos algo que quieres de verdad, que tú misma has creado. Sobre todo cuando se trata de un cierre originado por algo tan material como son los necesarios recursos económicos que faciliten la continuidad. Qué triste se queda ahora la gente lectora. Qué desbarajuste. 

Alguien inventó un regalo para los nuestros pueblos. Un periódico independiente que permitía escribir en libertad. Una ventana de aire puro para cargar y remozar la memoria de los que amamos la Sierra de Gata. Historia, hechos, costumbre, anécdotas. Aconteceres de ahora, crónicas de antes, requilorios de la historia. Hemeroteca digital, con los datos ordenados para los investigadores.

Casi cinco años de prensa digital han ayudado a que nuestra Sierra resalte los elementos diferenciales ante otras Comarcas y ha provocado la curiosidad de miles de lectores serragatinos, nativos y foráneos, que lo han entendido como el cordón umbilical que los unía a su tierra madre. Se siente lo que no se tiene y, a veces, no nos damos cuenta de lo que tenemos. Desde fuera, vélequi, nos miraban con envidia sana: ¡Qué suerte!

Sierra de Gata Digital ha sido, hasta ahora, un periódico que ha publicado trabajos escritos en libertad, sin presiones ideológicas, políticas o partidarias, sin volcar las informaciones para el interés particular, no me cansaré de decirlo. Esto es lo que distingue a las sociedades libres de las dictaduras, a los justos de los fanáticos. 

Siendo eso cierto, es también verdad que la respuesta, afortunadamente, quedará en el viento y la iniciativa de Sara Fontán entrará en la historia comarcal como un acontecimiento significativo, expresivo y valioso.

Si he perdido la vida, el tiempo, todo
lo que tiré, como un anillo, al agua,
si he perdido la voz en la maleza,
me queda la palabra. 

Si he sufrido la sed, el hambre, todo
lo que era mío y resultó ser nada,
si he segado las sombras en silencio,
me queda la palabra. 

Si abrí los labios para ver el rostro
puro y terrible de mi patria,
si abrí los labios hasta desgarrármelos,
me queda la palabra.

Blas de Otero

 Foto.- Recreación del Principito sobre el Teso Porra de Acebo. Cáceres (Pico de Almanzor). Julián Puerto.