Por lo que estoy leyendo estos días en diversas colaboraciones, parece ser que se cierra este digital, perdón por mi ignorancia, pero he estado ausente de estas tierras muchos años, producto de la emigración, por lo tanto un poco fuera de todo aquello importante que se cocía. Conocía vuestra existencia muy de pasada, hasta que ya de vuelta os empece a ver más a menudo y,  no hace mucho, mandé alguna pequeña colaboración, que tan amablemente me publicasteis.

Me parece saber los motivos del cierre y aquí nos encontramos con lo de siempre y a la vez necesario. 

Ha habido unanimidad en citar en las distintas colaboradores  la libertad de expresión y uno se pregunta, por qué es tan difícil que salga a flote lo verdadero y sencillo, sobre todo después de ver programas tele-basura con gran existo de audiencia, o publicaciones de todo tipo claramente manipuladas, quizás la respuesta es que nos gusta la basura cultural, la carnaza...

Haciéndome eco de lo publicado por Domingo, al que conozco por haber compartido con él algún buen vino y mejor charla,  suscribo parte de lo que dice, y desde  aquí insto también a algunos de los que dirigen distintas instituciones  de la comarca que apoyen proyectos tan interesantes como este; aunque viendo lo que han hecho en otros casos, véase cooperativa de vino “Sierra de Gata”, que afectó a cientos de ciudadanos de la comarca, uno duda, aunque siempre queda la esperanza.

Espero que esto tenga alguna solución, pues es la forma de tener información inmediata de nuestra bonita comarca, y lugar, en el que aquellos que se quieren reivindicar o simplemente los que quieren exponer y compartir sus inquietudes culturales, sociales..., encuentren un espacio.

Decirle a Sara que si no sigue en este camino, porque los imponderables no se lo permiten, espero encontrarla en otra senda, pues hay personas a las que al caerle un árbol en su camino que le cierra el paso, no se sientan y encuentran otro. Y quizás volvamos emplear la consabida frase “como decíamos ayer”

El espíritu emprendedor e inquieto, no se agota, es parte del alma.