Llanto por el Digitalino

Qué triste debes estar Digitalino de nuestras horas, de nuestros días, qué dura, muy dura, será tu ausencia, que repartías imágenes y letras en tantas...

Los olivos de Van Gogh

He mirado tantas veces tus cuadros, Vincent, tan veces que, en los momentos de melancolía, pienso que llevo conmigo los lienzos de horas tuyas y, nada me extraña, que la angustia...

El olivar de Pío Baroja

Ya ha llovido cuando Julio Caro Baroja y yo conversábamos en su casa señorial, frente al madrileño Parque del Retiro. Charlas muy gratas en la época de los Baroja,...

El olivo más viejo del mundo

Qué generosidad la tuya, al escribirme estas letras, vamos, mi biografía. Ya sé que eres un enamorado de los olivos, que tienes unos cuantos en diversos parajes de Villanueva...

Adolfo Suárez: El poder y la gloria

Detrás de cada español, subyace el sueño de la gloria: “Las cinco de la tarde” o, lo que es lo mismo, encarnado en un torero o en un político, muy propio de...

La magia de los huertos urbanos

Qué libro blanco de la nostalgia, qué libro muestra interiormente las páginas de las horas, la ausencia, diurna y nocturna de las campanas, las que nos regían cuando,...

Aquellos viejos molinos de aceite

Aún escucho un lejano eco de los primitivos molinos de aceite, donde, una vez más, la extracción del oro líquido, no conocía más elementos que el de esta...

Réquiem por unos libros

Qué sensibilidad la de Sara Fontán, qué acierto en levantar acta y de arrojar al “infierno” de un contenedor, una serie de libros, de la suerte que fuere, del...

Canción de otoño

Por qué querido y amado otoño nos dejas, tan huérfanos, tan solitarios con una pena en la mirada, el árbol que nos dejaría la sombra en el reinado estuoso del...

El paraíso del olivo

Cómo no iba a cantarte, aceituna, escribirte algo, con permiso del olivo, pendiente que cuelgas del árbol evangélico, pasaje y paisaje bíblico, Monte de los Olivos,...

Dulce veranillo de San Miguel

Lentamente, te abres calendario, que cuelgas de la pared de mi memoria, fijamente en él la mirada sepia de la viña, la vieja bodega, olor a mosto, mirada sepia que aún cuelga...

Aquellas coplas de posguerra

Aquellas coplas de posguerra, que las estás oyendo, cuasi en la esquina, la casa del Cura, un silencio monacal y el quejido de la copla, lejos, naturalmente, de las tonadilleras, cuando...

El humo ciega tus ojos

Como si Hegel me dijera “que cuando volvemos la vista al pasado lo primero que vemos es ruina”. Naturalmente, que en la reciente andadura veraniega, he visto, no sin cierta...

El eco del tambor de los quintos

¿Qué caracola nos ha convocado a lo que Proust llamaba “en busca del tiempo perdido”? Quien fuere y, a su voz, hemos retornado por unas horas al eco de Palumba – a...