19 horas a lomos del caballo

Los caballistas celebran el día 20 una nueva edición de la Ruta del Contrabando o ruta del Payo en la que los jinetes avezados recorren los mismos senderos que los estraperlistas de antaño

Ruta del contrabando. Imagen cedida por Fabiu Pequenu
Ruta del contrabando. Imagen cedida por Fabiu Pequenu

Un fin de semana más, los caballos y los caballistas regresan a los caminos. En esta ocasión, el día 20 de julio, se celebra una nueva edición de la Ruta del Contrabando o del Payo, uno de las citas más esperadas del año. 

Esta cita es recomendada solo para los jinetes con mucho trote a sus espaldas porque los caminos son intrincados y el recorrido duro de cubrir: 19 horas a caballo. 

Según Fabio Pequenu, presidente de la asociación valverdeña de jinetes A Revolera, “esperamos la participación de cabaleirus de nuestra localidad, de Eljas, San Martín de Trevejo, Villamiel, Acebo y Hoyos, en la Sierra, desde Navasfrías, en Salamanca, y de Us Foios, en Portugal”. 

La ruta parte a las 9 de la mañana y los jinetes entrarán a lomos de sus caballos en Valverde del Fresno alrededor de las cuatro de la madrugada. 

Aunque es una ruta larga, “se hace muy bien”, comenta Fabio Pequenu, “aunque es para caballistas experimentados dado que el terreno no es muy bueno en los primeros tramos aunque luego es mas llano”.

La ruta transcurre por los antiguos caminos y senderos utilizados por los contrabandistas desde Extremadura a Castilla León y Portugal. Además, al finalizar bien entrada la noche --de hecho a las cuatro de la madrugada-- el recuerdo de los contrabandistas toma un toque más real aún.

Como se comentaba más arriba, la ruta comienza a las nueve de la mañana, hora en la que los jinetes valverdeños partirán hacia Eljas. Cabalgando hacia la cima de la Sierra, “entre piedras y canchales por los que apenas entra un caballo” llegarán al alto de Santa Clara para almorzar con los jinetes de Acebo, Hoyos y Villamiel.

Todos juntos partirán hacia la piscina natural del Payo donde, tras un chapuzón y una buena comida reparadora, partirán hacia Navasfrías. El peloton parte desde Salamanca hacia Soito donde en ediciones anteriores los jinetes han sido recibido por la comitiva municipal. 

José Gallano, jinete portugués, se encarga de dar descanso y alimento a los caballos para que sus jinetes puedan cenar y reponer fuerzas para la vuelta a España. 

Tras una cena portuguesa en El Dorado a base de carne a la brasa y bacalao a la dorada, los jinetes parten hacia Valverde del Fresno entonando cánticos a San Blas, su patrón. En el alto del Pizarrón, frontera entre España y Portugal, los jinetes tienen un recuerdo para los contrabandistas, antepasados de muchos de ellos que,  llegados a este punto, antaño respiraban más tranquilos por encontrarse ya en tierras españolas.